Borrador sin revisión legal

Privacidad

Permisoria guarda lo que el gestor escribe y sube en su espacio. Por cada expediente: el nombre del expediente, del negocio y del servicio, el municipio, notas y referido; contactos con teléfono y email; direcciones física y postal; casos y pendientes con sus fechas; y los documentos que se suben, con sus metadatos. Los archivos mismos (los bytes) se guardan aparte de la base de datos. También guarda la cuenta de acceso y la fecha en que aceptó estos textos. Además guarda un hash, sin clave y sin fecha de caducidad definida, del contenido que se escribe en algunas solicitudes (por ejemplo nombres, teléfono, email, descripciones, nombres de archivo y títulos de documentos). No es el texto literal, pero un hash no lo anonimiza: permite comprobar si un texto conocido coincide. También guarda una bitácora de auditoría; la regla es conservarla un año, y esta versión no verifica que esa regla se cumpla.

Del espacio guarda también el perfil de la oficina: el nombre, la descripción, dónde trabaja, el WhatsApp, el teléfono y el correo, lo que escribe sobre cada servicio (nota y tiempo aproximado) y la foto de la oficina. Ese perfil solo se ve dentro de ese espacio.

Si ocurre un error inesperado en el servidor, Permisoria lo informa a Sentry, sin datos personales. Cada archivo que se sube tiene además una copia y una revisión de virus en Amazon Web Services (AWS), en Estados Unidos. Esa copia se borra unos 30 días después de que se borra el archivo.

El segundo factor es opcional: la aplicación no exige una llave de acceso ni una aplicación de autenticación para entrar. Si el gestor lo activa, Permisoria guarda el estado local de ese segundo factor: si el gestor lo confirmó y cuándo se cortó o se reabrió el acceso. La clave del autenticador viaja solo entre el navegador del gestor y Clerk: el servidor de Permisoria no la recibe ni la guarda. El servidor de Permisoria no guarda la llave de acceso. Una confirmación nueva tampoco guarda su identificador: guarda solo la generación confirmada del segundo factor, un valor interno. Un identificador guardado antes de este cambio queda en un registro interno que ningún proceso lee y se borra, a más tardar, cuando caduca, a los diez años de guardado; se borra antes si Permisoria corta el acceso de esa cuenta. Permisoria no emite códigos de respaldo.

Si el gestor activó un segundo factor y pierde su dispositivo, la aplicación no ofrece una ruta propia para restablecerlo. En esta versión es una operación manual de quien opera Permisoria, tras verificar su identidad, con un registro de la reapertura; el factor en Clerk se restablece por separado. No se promete que esté disponible ni en cuánto tiempo.

El gestor de ese espacio ve sus propios datos. Quien opera Permisoria tiene las llaves del servicio y puede leerlos. La regla interna es hacerlo solo en un incidente, con un motivo escrito y aviso al gestor. Eso no impide el acceso técnico del operador.

El acceso lo presta Clerk. La base de datos y los archivos están en Supabase. La aplicación corre en Vercel. Esta versión no afirma en qué región están ni cuánto tiempo conservan sus registros, copias o logs: eso todavía no está verificado.

Borrar un archivo lo quita del espacio. Una copia de respaldo puede conservar metadatos durante un tiempo que esta versión no fija. Si se restaura una copia de la base de datos, los metadatos de un archivo borrado después de esa copia pueden volver. Los bytes que ya se borraron del almacenamiento no se restauran; si su borrado quedó pendiente, pueden seguir allí. Borrar un registro o un archivo tampoco garantiza que desaparezcan las copias de respaldo ni los registros de los proveedores.

Esta versión no tiene una pantalla para cerrar la cuenta. El operador borra el espacio si el gestor lo pide por correo.

El contacto es por correo electrónico con quien opera Permisoria.

Estos textos son un borrador. No afirman cumplimiento de ninguna norma.